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Jesús se dispone a fortalecer la fe de sus discípulos


Luego, después de esto, dijo a los discípulos: Vamos a Judea otra vez. Le dijeron los discípulos: Rabí, ahora procuraban los judíos apedrearte, ¿y otra vez vas allá? Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero el que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él. Dicho esto, les dijo después: Nuestro amigo Lázaro duerme; más voy para despertarle. Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, sanará. Pero Jesús decía esto de la muerte de Lázaro; y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño. Entonces Jesús les dijo claramente: Lázaro ha muerto; y me alegro por vosotros, de no haber estado allí, para que creáis; más vamos a él. Dijo entonces Tomás, llamado Dídimo, a sus condiscípulos: Vamos también nosotros, para que muramos con él. (Jn. 11:7-17)


Después de que pasara el tiempo, Jesús se dispone para ir a Judea, El pudo haber sanado o resucitado a Lázaro a la distancia, es algo que ella había hecho (Mr. 8:5-13). Pero decide obrar en el corazón de sus discípulos, lo primero que enfrentan es el miedo, se preocupan por quienes buscan la vida de su maestro, así que le piden considerar el viaje, Jesús con una ilustración alegórica, usando la ilustración de los días para enfatizar que, Debe realizar la tarea se le encomendó. Las doce horas eran una forma figurada de hablar del tiempo concedido por el Padre para la labor terrenal, algo que Jesús aprovechaba sin temor. Esto es algo que a pesar de la hostilidad de los judíos se había comprometido hacer (6:38), además andaban en luz, no tendrían por qué tener temor, si Dios estaba en control de todo.


Jesús luego usa un eufemismo para referirse a la muerte de Lazado tratando de que no sea tan frustrante para ellos, que estaban preocupados por la muerte. Y sería el cimiento, no solo para que enfrentarán su miedo, sino en segundo lugar para fortalecer su fe. Ellos mal entendiendo lo que Jesús les dice, los anima a que reconsidere ir, ya que si enfermo sanaría (Vv. 12). Su fe es tan pequeña aun, que, a pesar, de que Jesús estuviera con ellos y les explicara que no debería tener temor (2 Ti. 1:7c), Jesús les dice que ha muerto y ellos tampoco entienden esta expresión, posiblemente pensaron que había muerto en manos del rey o solo piensan que los fariseos lo mataron, así que se resignan pensando que ellos también morirían. Aunque Cristo, solo sienten alegría, porque sabe lo que hará a favor de esta familia y de sus seguidores, solo deberían creer (Mr. 9:23).


La Biblia enfatiza continuamente, que Dios es quien nos sostiene (Jos, 1:8; Is. 41:10, etc.), esta es una realidad que continuamente tiende a nublarse en nuestras vidas, olvidamos que Dios, obra a nuestro favor, que utiliza las malas experiencias para glorificarse, Esas áreas en las que manifestamos temor e inseguridad, esos momentos, lugares o personas que nos preocupan, nada de esto tienen más valor que aprender a confiar y descansar en Dios. Debemos clamar al Señor por su favor (Je. 33:3), por fortaleza y para que nuestros ojos puedan ver esa obra que Él va perfeccionando hasta la manifestación de Cristo (Fil. 1:6). El llamado continuo que Dios nos hace es a tener fe, si tenemos una fe, aunque sea de lo más pequeña veremos a Dios obrar más allá de lo que pedimos o entendemos (Ef. 3:21-21).


Hemos de comprender que, de igual manera, Dios puede permitir escenarios que van más allá de nuestra comprensión, todo porque Él tiene un panorama más grande de aquello que necesitamos, y aunque no podamos discernir completamente su plan la fe, es la que nos sostendrá en a prueba y nos guiará al favor divino (He. 11:1, 6). Si queremos tener una mayor comprensión sobre el carácter de Dios, sabiduría para discernir aquellas cosas que van sucediendo en nuestras vidas, oración y el estudio de la Palabra son nuestras mejores herramientas (5:39, Stgo. 1:5-6), Estas cosas nos van a ayudar a caminar en el temor de Dios, no por nada Salomón señala que este, es el principio de la sabiduría (Sal. 111:10; Pr. 1:7).


Hermanos, no vivamos en este mundo con temor, Dios controla cada uno de los aspectos de nuestras vidas, lo mejor que podemos hacer es permanecer con la mirada en Dios y lo eterno (Col. 3:1-2), cuando nuestros corazones estén centrados en Dios, no habrá situaciones en las que no recibamos una clara dirección y entendimiento sobre aquello que hacemos o debemos analizar en nuestro alrededor. Permitamos que nuestras vidas sean maleables en manos de nuestro alfarero para que veamos su gloria en todo lo que hace en nosotros (Je. 18:3-6). 


Amigo, Dios ha venido manifestando su misericordia y amor de diferentes maneras en tu vida, El anhela que tu seas consiente de su grandeza (Mt. 5:45), la mejor manera de conocer más de Él es mediante la vida y obra de Cristo. Él es el camino a la verdad y por El, el hombre puede encontrar salvación y liberación de sus ataduras, recibe a Cristo y date la oportunidad de ver a Dios obrar en tu vida de manera personal y activa. Dios te bendiga


Acompáñanos a leer la Biblia en un año: Genesis 40-42

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